Los profesores de yoga consiguen esto a menudo: “Vamos a ir a buscar una taza de café … Oh, ya va, tu tomas café?

Yo sí, si es temprano en el día. Sin embargo, muchos yogis no lo hacen. ¿De donde viene esto?

Los anhelos de pureza de cuerpo y mente están profundamente arraigados en el yoga, por lo que no debería de extrañarnos que los yogis tradicionales como Swami Sivananda crean que todo y cualquier estimulante debe ser evitado.

En sus propias palabras: “Si realmente anhelan la perfección, el control de la mente y el éxito en el Yoga, eviten estos narcóticos por todos los medios posibles.”

“Estos narcóticos” incluyen té, por cierto.

Ayurveda al rescate

Por suerte para ti, el yoga tiene una ciencia hermana con un enfoque más matizado: la medicina tradicional yógica del Ayurveda podría ofrecerte las “justificaciones” que has estado buscando.

Voy a tratar de mantenerlo simple: en Ayurveda, hay 3 principales “tipos” de la persona: Pitta (fuego), Vatta (viento) y Kapha (tierra). Las personas que son Kapha tienen una tendencia a ser más arraigados y letárgicos, por lo tanto, podrían ser beneficiados por una pequeña sacudida de “un marrón” en la mañana.

Pero para los que son del tipo Pitta y Vatta, como ya tienen una tendencia a ser “enérgicos”, el café podría exacerbar esas tendencias. Además, hay otras cosas a tener en cuenta, además de la cafeína: el café aumenta la acidez, y si tienes un desequilibrio de Pitta o Vatta  puede ser mejor evitar el café por completo.

Si te gusta el Ayurveda, recomiendo este artículo sobre Ayurveda y café, es bastante completa.

Los efectos de la cafeína en la meditación

Pero quizás te preocupa el efecto del café matutino en tu meditación (yo lo estaba), entonces debes saber que la ciencia aquí no es nada concluyente.

En primer lugar, el café tiene un efecto diferente en función de tus genes. Hay al menos 7 marcadores genéticos diferentes que cambian cómo metabolizamos el café. Una vez más, en aras de la simplicidad, vamos a decir que los seres humanos caen en uno de estos 3 perfiles:

Si eres hipersensible: menos de una taza llena y estarás “eléctrico”, con probables palpitaciones e insomnio. Es posible que tengas que esperar el doble de tiempo para metabolizar el café … así que probablemente deberías mantenerte a la distancia.

Si tienes una sensibilidad normal: si estas en este grupo, eres parte de la mayoría, lo que significa que puedes tomar desde una a tres tazas de café al día (dependiendo de la fuerza) y estarás bien, siempre y cuando lo hagas lo suficientemente temprano en el día.

Si eres hiposensible: Es sólo el 10% de la población -pero creo que mucha más gente dice estar en este grupo, lo que me hace pensar que algo raro está pasando allí. Pero si estás en este grupo, es posible que te tomes un expreso doble en la noche y luego seas capaz de conciliar el sueño, incluso si no estás demasiado cansado. Cuidado: puede que en realidad estés tomando una tonelada de café para sentir algo, y esto puede no ser exactamente bueno para ti por otras razones.

Estoy bastante seguro de que hay una gran cantidad de matices en cuanto a cómo te afecta la cafeína, lo que podría explicar por qué hay una diferencia tan grande en cómo las personas sienten los efectos del café en la meditación.

Si meditar suele ocasionarte sueño, un poco de cafeína podría ser exactamente lo que recetó el Guru, con el fin de estar un poco más atenta y concentrada. Si eres más sensible, tu mente estará “a las carreras”, sin poder calmarse en ningún momento.

Esto me lleva a la siguiente pregunta importante:

¿Qué hace exactamente el café a tu cerebro?

Parece que la ciencia no tiene una respuesta 100% clara, pero por lo que sabemos, las moléculas de cafeína se unen a los receptores de adenosina y no los dejan “recibir” la adenosina real.

Traducido al español: cuando hay una cierta cantidad de adenosina en el cuerpo, el cerebro recibe la señal a tener sueño. Pero si la cafeína bloquea estos receptores, ellos nunca le dan la señal al cuerpo, así que… es más difícil de conseguir el sueño.

En “Buzz: The Science and Lore of Alcohol and Caffeine”, Stephen R. Braun, explica que la cafeína no es un estimulante directo, como lo sería la cocaína. En vez, la forma que nos afecta depende en gran medida de tu genética y otros factores fisiológicos, por lo que realmente depende de tu cuerpo y tu cerebro en términos de la cantidad de “excitación” que podrás obtener de ella.

Aunque lejos de ser una respuesta completa, la ciencia sí ha encontrado que algunos tipos de memoria y atención se incrementan, y la mayoría de la gente ve un aumento en la rapidez con que se pueden hacer ciertas tareas. Esto no significa necesariamente que van a hacer un mejor trabajo, o que van a ser más creativos… o que van a disfrutar más de su meditación.

Sin embargo, los efectos del café, se extienden mucho más allá de la vigilancia. El café tiene un efecto sobre la serotonina, la norepinefrina (como adrenalina) y los receptores de GABA. Eso puede significar un impulso en cómo te sientes emocionalmente, sobre la rigidez de tus músculos (posturas de yoga?), y cómo metabolizas la grasa (sí, el café puede ayudarte a perder peso!).

Como puedes ver, el consumo de café, sobre todo a largo plazo, tiene muchos efectos en el cuerpo y la mente.

Deberías empezar a tomarlo a diario? O dejar de tomarlo por completo?

La segunda parte de este artículo está acá, y tiene información importante para ayudarle a determinar qué hacer con tu hábito del café, que sigue siendo una droga con cierto potencial de adicción…

Hasta la próxima!

 

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